miércoles, 29 de abril de 2009

ROTUNDO FRACASO

Rotundo fracaso. Así ha calificado el inefable e incompetente Conseller de Educación de Heliópolis, Alejandro Font de Mora, el acto reivindicativo llevado a cabo ayer por una parte significativa de la comunidad educativa. Fueran 3, o 7 de cada diez los asistentes al acto, al margen de la guerra de cifras que siempre se produce en estos casos, lo cierto es que, en mi opinión, este político valenciano que tal vez desde otra Consellería hubiera hecho algo útil para los ciudadanos, tiene la rara condición, desde el puesto que ocupa, de encabronar a buena parte de la comunidad educativa con sus extravagancias, su intolerancia y su escasa disposición al diálogo para afrontar las muchas insuficiencias que padece el sistema educativo del que ejerce como máximo irresponsable.

El estado lamentable de la enseñanza pública en Heliópolis, imputable, en primer lugar, al Conseller, no solo es un fracaso rotundo, sino que parece deliberado, y hasta malicioso. Porque es un hecho que las políticas públicas del gobierno de Heliópolis en lo que se refiere a Educación, a Sanidad y a otras necesidades sociales, van dirigidas a la destrucción de lo público y a favorecer lo privado, en una dirección puramente ideológica e interesada, que no tiene en cuenta como debiera las necesidades de los ciudadanos.

Ayer, cuando me detuve con mi nieto en un puesto del mercado para comprar unas caballas, la vendedora me dijo, al verme acompañado de un niño en edad escolar –Que, ¿de huelga?- Le contesté afirmativamente y ella añadió, --Los profesores, siempre quieren mas sueldo y mas vacaciones. Esa actitud, poco informada, de la vendedora, requiere alguna aclaración.

En primer lugar, quienes protestaban ayer no eran solo los profesores, sino una parte de toda la comunidad educativa, profesores, alumnos, padres, sindicatos, asociaciones. En segundo lugar, no se trataba de reivindicaciones alimenticias exclusivamente. Se demandan recursos para la educación pública de 0 a 3 años, se exige la sustitución de profesores en baja laboral, se pide una mesa de diálogo para afrontar los múltiples problemas del sistema educativo, el abandono escolar, las deficiencias materiales, el excesivo numero de aulas provisionales (barracones), el incumplimiento de los planes de inversión en nuevos centros educativos, la falta de equipamiento escolar suficiente en determinados barrios, y mas cosas, hasta completar una lista reivindicativa que ya se planteó en noviembre, cuando estuvo a punto de convocarse una huelga, y se cedió a una tregua, dando un margen de confianza a Font de Mora, al que no ha respondido adecuadamente.

Debo aclarar que yo no soy profesor, pero tengo nietos en edad escolar y me solidarizo con esa parte crítica de la comunidad educativa que protagonizó el acto de ayer, porque creo firmemente que un buen sistema educativo, público y universal, es el componente necesario de una sociedad mas justa y equilibrada.

Es evidente que Font de Mora en Educación, el Conseller de Sanidad y el de Bienestar Social, tienen otra opinión de lo público, por eso en Sanidad se dedican a vaciar de recursos el sistema con subcontratas extrañas, construyen hospitales de gestión privada, y abandonan a los enfermos a la masificación de las urgencias y a las listas de espera.

Por eso, una parte significativa de los recursos de Bienester Social van a parar a la red de residencias privadas gestionadas por unos empresarios con vinculaciones familiares con el Conseller.

El rotundo fracaso de las políticas educativas, sanitarias y de bienestar social del gobierno de Heliópolis, se extiende ahora a todas las instituciones autonómicas, representadas por sus mas altos gerifaltes, Costa y Camps, gracias a cuya mediación somos ahora el hazmerreír de todo el país, y lo que es mas grave, la ausencia de una política económica sensata en los últimos años, nos coloca ahora, junto a alguna otra comunidad, en el furgón de cola de la maltrecha economía nacional.

Lo malo de este fracaso colectivo no es que sea rotundo, sino que por parte de los políticos de Heliópolis parece deliberado, por su insistencia en un modelo neoliberal en lo económico y confesional en lo social, tan lejos de la diversidad social de nuestra comunidad, que requiere un gobierno para todos, no una aplicación sectaria de las políticas públicas.

Si a pesar de esta evidencia, mis paisanos vuelven a votarlos, cuando toque, tendré que asumir que tenemos el gobierno que nos merecemos. Me queda la esperanza de que eso no suceda.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 29-04-09.

lunes, 27 de abril de 2009

PREGUNTAS

¿Quienes somos? ¿De donde venimos? ¿Adonde vamos? ¿A que sabe el jamón de Jabugo? Comparto con un buen amigo la creencia de que carece de sentido hacerse preguntas cuyas respuestas no están a nuestro alcance. Sin embargo, hasta las cosas que parecen no tener sentido, tienen algún sentido, aunque no seamos capaces de percibirlo.

La frase que escribí en la entrada de ayer, “Charles Spencer Chaplín nació en Londres a la edad de veinte años” tiene ese tufo absurdo de las cosas que no tienen sentido, y sin embargo, en un segundo análisis, está llena de sentido. El origen de la frase es la información de un cartel de la exposición que visité, que decía algo así “(...) Chaplin nació en Londres en el año tal.. Y a la edad de veinte años.....(...). No me pregunten porqué, al leer el cartel, visualicé enseguida la expresión absurda que incluí en la entrada. No encuentro su sentido. En un segundo análisis, que no es otra cosa que la racionalización del absurdo, si lo tiene.

¿Se puede nacer a los veinte años? He aquí una pregunta retórica. No suelo hacerme preguntas trascendentales para las que no tengo respuesta. Las retóricas son otra cosa. Todos los que escribimos las usamos. Parece que son preguntas puestas ahí para reflexionar en su respuesta.
La mayor parte de las veces, las respuestas ya están preparadas, y la pregunta retórica solo se pone ahí para que quede bonito.

En el tema que me ocupa, como Chaplin fue un cómico que alcanzó fama universal, y todavía perdura, a juzgar por el número de visitantes que acudió a la exposición a la que me referí en la entrada de ayer, podemos encontrar un sentido metafórico a la frase absurda, que podría indicar que Chaplin nació a la fama a los veinte años, de la mano del personaje que, ese sí, nació mas o menos por entonces. Pero esta racionalización posterior no estaba presente cuando visualicé, de modo irracional, el texto del cartel que leí, con la supresión que le daba un sentido absurdo.¿Porque lo hice? No le encuentro el menor sentido.

Esta respuesta, bastante endeble, a la pregunta retórica ¿Se puede nacer a los veinte años?, indica que es la clase de pregunta que se pone para reflexionar sobre la respuesta, no para adornar una respuesta preparada, aunque la reflexión haya salido un poco pobre.

Las preguntas que nos hacemos, sean retóricas, trascendentales o absurdas, parecen ser las excrecencias de nuestra fragilidad. Somos frágiles, dudamos y por eso nos hacemos preguntas que, casi siempre, carecen de respuesta.

A veces, hacemos un uso fraudulento de las preguntas. Se de buena fuente que un profesor de la Facultad de Bellas Artes de Heliópolis persuade a sus alumnos para que se hagan una batería muy conocida de preguntas retóricas para entender el sentido del arte. ¿Que? ¿Cuando? ¿Como? ¿Donde? y ¿Porqué?. Ocurre que esa serie de interrogantes se usa en el mundo de la comunicación para expresar los elementos esenciales de la noticia. Cualquiera que haya estudiado periodismo, a cualquier nivel, lo sabe. Sabemos que el arte incluye elementos de comunicación, pero reducir el sentido del arte a una sentencia tan específica y repetida, aplicable sobre todo al campo del periodismo me parece, por parte del docente, una cierta estafa, una explicación banal contaminada por la facilidad.

Una pregunta que nos podemos hacer, de rabiosa actualidad, sería, ¿Es la gripe porcina una venganza vírica por el uso de órganos del cerdo en trasplantes humanos? Ahora mismo, las autoridades sanitarias no están para preguntas retóricas de esta naturaleza. Están muy ocupadas haciendo uso de mascarillas, batas, guantes, procedimientos de aislamiento de los enfermos, protocolos sobre medidas preventivas divulgados por la OMS, y atención preferente, en España, a los cientos de jóvenes que regresan de su estancia en México, el foco de la alerta sanitaria.

Mientras las primeras páginas de los periódicos se llenan con las noticias del día, los ganaderos, industriales y comerciantes de los productos porcinos, cuyo consumo está tan arraigado en España, y cuya exportación incipiente a los mercados orientales había comenzado a despegar, contemplan con preocupación esta alarma social, que puede tener consecuencias inmediatas en el rechazo de sus productos, por lo que lanzan mensajes de tranquilidad, que incluyen expresiones como ésta “Del cerdo son buenos hasta los andares...” Nunca había reparado en ese lado del asunto, pero hay que reconocer que los cuartos traseros porcinos se mueven con cierto garbo, por otra parte, el modo de transmisión de la dichosa gripe tiene mas que ver, al parecer, con los riesgos tradicionales de cualquier infección vírica, estornudos, respiración, contacto táctil, que con la ingestión de una carrillera o un secreto de cerdo.

En fin. Esperemos que esta situación de alarma se diluya cuanto antes, aunque para eso hará falta la aparición de otra noticia de interés universal, lo que sucede casi cada día y a tal velocidad, que la semana que viene igual ya nadie habla del tema.

Termino reiterando una pregunta, para mi trascendental.

¿A que sabe el jamón de Jabugo? Concluyo, como mi buen amigo, Marco Aurelio, que no tiene sentido hacerse preguntas cuyas respuestas no están a nuestro alcance.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 27-04-09.

domingo, 26 de abril de 2009

CHAPLIN

He ido a ver una exposición de la Obra Social de la Caixa sobre Chaplín, en el Almodí de Heliópolis, detrás de la Catedral, y esta es la síntesis de la visita.

“Charles Spencer Chaplín nació en Londres a la edad de veinte años”.

Entre sus películas, se pueden ver imágenes de “Tiempos Modernos” que es una denuncia de la barbarie y la deshumanización del trabajo en el primer industrialismo, y de “El Gran Dictador”, un alegato contra el totalitarismo de Hitler.

En agradecimiento por su defensa de la democracia y en pro de la humanización del trabajo, las autoridades norteamericanas de los años cincuenta lo expulsaron de los Estados Unidos, porque les pareció un agitador social, cercano al comunismo.

Escupo sobre las tumbas de aquellos tipos bien pensantes y, por si acaso queda en este país alguien que sigue pensando como ellos, desde aquí les deseo que Belcebú los confunda.

Esto es todo.


LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 26-04-09.

CHIRINGUITOS

Las playas del Sur se encuentran entre las mejores de todo el país. Recientemente he visitado las marismas de Huelva, algún tiempo antes pasé unos días en el Cabo de Gata, y he comprobado, de primera mano, que son unos espacios naturales que se encuentran entre los mejor conservados de nuestras costas. Esa realidad, sin embargo, coexiste con otras lamentables actuaciones en las costas sureñas, de las que citaré dos, que he visto en persona, el malogrado hotel construido en un lugar inadecuado del citado cabo, y las playas de Fuengirola.

Visité las playas de Fuengirola en un mes invernal. Los chiringuitos estaban vacíos. Me sorprendió la salvaje privatización del uso de esa playa, dividida en compartimentos personalizados, playa de Paco, playa de Juan, en cubículos parecidos a pequeños huertos que constituyen el minifundio turístico de ese lamentable espacio costero.

Cada cuadrícula de playa estaba llena de trastos abandonados hasta la apertura de la temporada, y ese desorden de desván polvoriento impedía la acción de cualquier elemento de limpieza para regenerar la arena de la playa. Me causó una impresión verdaderamente deplorable, sobre todo al compararla con la actual playa de la Malvarrosa, en Heliópolis, que en su día fue un estercolero, con desagües hediondos, animales muertos y verduras podridas, y que gracias a una exitosa racionalización de nuestras costas se convirtió en su día en una playa limpia de casi ocho kilómetros, totalmente despejada, junto a un paseo marítimo espléndido donde se ubican, en instalaciones dignas, los antiguos chiringuitos.

Recordando esa realidad decadente de Fuengirola, no puedo compartir la defensa que hace hoy en El País un magistrado emérito del Supremo de ese modo tercermundista de concebir nuestras costas. Tengo la sensación de que no ha visitado la playa en cuestión. El hecho de que haya otras actuaciones mas urgentes, como el derribo de construcciones ilegales, no me parece un argumento suficiente para defender lo indefendible.


Nada de esto tiene que ver con algo tan mediterráneo como tomar una copa al lado del mar, o disfrutar de unas sardinas asadas aspirando a la vez el perfume de la brisa de Levante. La solución urbanística que se ha dado a la playa de la Malvarrosa demuestra que ambas cosas, el disfrute hedonista de nuestras playas, y la limpieza y el respeto a la línea litoral, pueden y deben ser perfectamente compatibles.

Puedo entender que la Junta de Andalucía, con un territorio que equivale a un tercio de la superficie del país, en una comunidad escasamente industrializada que vive en buena parte del turismo, y con una población que, históricamente, ha tenido una renta per cápita sensiblemente inferior a la media nacional, haya cerrado los ojos, en ocasiones, a exigencias medioambientales que tal vez se pensaba que ponían en peligro el medio de vida de mucha gente. No comparto esa idea.

Basta visitar Doñana con algo de detenimiento, para comprobar la gran cantidad de rentas que genera un espacio como ese, por los trabajos de conservación que allí se realizan. Es una falacia que la política de conservación medio ambiental perjudica los puestos de trabajo. Es mas bien al contrario, aunque, eso sí, exige un cierto esfuerzo de adaptación a las nuevas condiciones de explotación turística de nuestras costas.

Unas políticas medioambientales decididas, extendidas y permanentes, son el mejor yacimiento de empleo que cabe imaginar en estos momentos. Los presupuestos públicos con los que habría que financiarlas no son inagotables. Por eso es esencial que quienes generan directamente, a través de procesos de producción, distribución o consumo, efectos externos negativos para el medio ambiente, sin asumir su coste, que paguen.

Esa es una fuente de recursos aún sin explorar, salvo para los usuarios urbanos del suministro de agua, que ya pagamos el oportuno recibo con los recargos destinados en teoría a esa finalidad, o a las diputaciones el nuevo tributo para que mejoren el reciclaje. Si cada fuente de contaminación medioambiental hiciera frente a los costes públicos que genera su actividad mediante el correspondiente tributo especial, aparecerían recursos suficientes para reducir el desempleo a la mitad.

Ahora que el PSOE se declara de izquierdas, como antes lo hizo de centro izquierda por boca de su mismo portavoz, es hora de que lo demuestre con los hechos. Muchos esperamos que su política de medio ambiente, en materia de cierre de centrales nucleares, de imposición de gravámenes a sectores e industrias contaminantes, que generen los recursos para crear nuevos empleos, sea una realidad.

Convendría que viéramos algún gesto en ese sentido, antes de las próximas convocatorias electorales, para saber a que atenernos.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 26-04-09.

NORTE/SUR

Acabo de regresar de un lugar al Oeste de Heliópolis, en plena sierra, donde ventilo mis pulmones un par de días a la semana, cuando puedo. Recuerdo su nombre, pero no estoy autorizado a divulgarlo. Nada mas poner la tele ha aparecido en la pantalla un mapa del paro en España y es sorprendente con que fidelidad se reproducen las diferencias entre las tasas de desempleo entre el Norte y el Sur peninsulares, que también aparecen en otras economías, como en Italia, y parecen responder a las mismas diferencias a nivel planetario entre los países ricos del hemisferio norte y los mas menesterosos del sur, que han generado multitud de iniciativas, conferencias y diálogos, para tratar de entender y paliar esas diferencias económicas, al parecer ligadas a la geografía. Norte y Sur.

Las tasas de desempleo en Andalucía, Heliópolis y Extremadura, duplican con creces las que se dan en Navarra, Rioja, País Vasco o Catalunya. Llama la atención el 25% de paro en Andalucia, al compararlo con el 10% del País Vasco. Viendo ese diagrama de la distribución geográfica del desempleo, se entiende mejor el llamamiento del ministro de trabajo a una concertación con las diferentes autonomías, pues está claro que no tenemos una crisis única, sino distintas manifestaciones de esa única crisis con diferencias sustanciales en sus efectos en las distintas economías regionales, lo que añade un plus de complejidad a las medidas de gobierno orientadas a hacer frente a una situación con consecuencias singulares en cada territorio.

Atribuir esas diferencias en los efectos de la crisis en el empleo, en las distintas comunidades autónomas de nuestro país, al esquema clásico Norte-Sur de muchas economías, tal vez es una explicación insuficiente. En primer lugar, porque hay casos, como el de Äfrica del Sur, que indican que hay economías meridionales que se comportan como norteñas. Luego, porque entre las comunidades con mayores tasas de paro en España, se encuentran aquellas que han apostado mas fuertemente por el turismo de sol y playa y la construcción residencial como ejes de su relativa prosperidad de los últimos quince años y es ese desequilibrio, con el menor peso de otros sectores que podrían haber resistido mejor el batacazo,-- como ha sucedido en las economías norteñas, menos vinculadas a la fragilidad de ese modelo-- el que explica, mas que otras variables, el coste adicional que están pagando en términos de empleo.

Barrunto que se van a producir muchos problemas cuando el gobierno intente un acuerdo entre las comunidades autónomas para salir de la crisis porque, como vemos, el efecto de la misma es bastante diferente en cada caso, y no será fácil que aquellos que no se han beneficiado en igual medida de la especulación salvaje y de la política irresponsable en el uso del territorio, se dispongan a ser solidarios con quienes lo han hecho, y ahora tal vez exijan que los demás los saquen del atolladero. Bueno, para eso están los ministros. Para hacer faenas de aliño y que todos queden contentos.

Norte y Sur, no son solo conceptos con contenido económico y geográfico, también evocan diferencias culturales o, si se prefiere, semejanzas de grupo. Cualquier ciudad sureña que disfrute del clima atribuido a su geografía, ofrece en los meses bonancibles la imagen característica de la vida callejera, las aceras invadidas por las terrazas de los bares,.el placer hedonista del paseo nocturno por las calles sin viento perfumadas por la flor del naranjo, un sentido del tiempo distinto y propio de las culturas que valoran el ocio casi como una expresión artística. Ese lujo lo disfrutamos aquí, en Heliópolis, como en Andalucía, tal vez un poco mas que en otros lugares de latitudes mas duras.

Es sabido que el indice de desarrollo humano, de satisfacción social, no siempre va ligado a variables económicas como la producción, la productividad o la balanza comercial. En Heliópolis tenemos unas condiciones naturales propicias para ese desarrollo humano. Nos falta dedicar mas atención al conocimiento, a la enseñanza, a la investigación y encontrar un modo de crecimiento equilibrado y respetuoso con nuestro entorno alejado de los excesos en los que hemos incurrido en los últimos quince años. Estamos entre las comunidades que mayor índice de paro registran, muy por encima de las norteñas, pero nuestra situación geo estratégica y nuestro potencial humano indican que tenemos un futuro esperanzador.

Es deseable que no se malogre intentando volver a los errores del pasado, representado estos días por la foto de familia que han hecho circular Aznar y los suyos. Los auténticos responsables de la política de suelo y de financiación municipal que nos ha traído hasta donde estamos.


LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 25-04-09.

jueves, 23 de abril de 2009

CAÍDAS

Caigo hacia el abismo desde una altura indeterminada, a una velocidad que no puedo precisar, porque cuando me despeñé desde lo alto del farallón lo hice con una aceleración creciente, pero ahora el tiempo se dilata y me siento como suspendido en mitad del vacío, con una rara sensación de flotación provisional, mientras observo a otros despeñados que han conseguido agarrarse a los matojos de la pared calcárea y están mirando hacia abajo con la incredulidad de quien no acaba de reconocer que está a salvo y ensayan una inmovilidad pétrea para no perder el precario equilibrio.

No recuerdo como resbalé, ni que hacía yo en estas soledades, pero está muy viva todavía la sensación de mareo que me produjo la brusca aceleración de mi cuerpo despeñado, girando como un maniquí a merced del violento viento del norte que amenazaba con estrellarme contra la pared del cortado, y como de pronto la desaceleración del vendaval ha dado paso a una suave calma, al tiempo que mi cuerpo se sostiene, sin que sepa muy bien porqué, flotando entre dos masas de aire de distinta temperatura y composición.

Es una sensación muy placentera flotar sin espacio ni tiempo, ajeno a la memoria y al destino inmediato, en una suerte de paréntesis contemplativo, mientras los otros despeñados, agarrados con desesperación a los arbustos que surgen de las peñas miran hacia el abismo con aprensión, intentando adivinar que es lo que hay allá abajo.

Los que se agarran a los salientes de la pared vertical llevan un cartel muy visible colgado del cuello que permite reconocer las preocupaciones de cada uno de ellos. Uno, el primero en agarrarse, a juzgar por la posición que ocupa en la pared vertical, es muy corpulento, con una potente cabeza calva. El cartel que lleva colgado indica su condición de portavoz de la CEOE y la solución que propugna para evitar seguir cayendo, los contratos basura.

En las breñas de otro saliente, un hombre con cara de vinagre se agarra a un montón de aliagas, que se nota que lo están lacerando con su textura espinosa. Unas siglas, para mi incomprensibles, indican que se trata de M.A.F.O., que no se lo que es, y debajo de esa leyenda, en letra mas pequeña, su recomendación de rebajar las pensiones.

Un tipo con aspecto extranjero y ese aire característico de los que son sabios en alguna cosa, sin que eso excluya su ignorancia en muchas otras, se sostiene con dificultad en un saliente rodeado de cactus. Su cabello blanco cuidadosamente descuidado y sus gafas de pasta, parecen sugerir su condición de funcionario internacional. Lo confirma la inscripción del cartel, Fondo Monetario Internacional, y a continuación no hay propuestas escritas, solo una predicción. El P.N.B., que no se lo que es, se espera que caiga, en España, un 3%.

Otro con chistera y una levita negra, chaleco gris perla, que se adivina bien cortado debajo del levitón y unos botines que se aprecia que han salido de las manos del mas avezado y experto artesano, se acomoda, sentado, con los pies colgando en el vacío, sobre un saliente volcánico de la roca. Su cartel lo identifica como un tal Camps y debajo hay escrita una breve frase, TODO ES MENTIRA, que, la verdad, no se muy bien a que se refiere.

El Presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro, según indica su cartel, decorado, a diferencia de los otros, con unas lineas floreadas, lleva escrita la leyenda, “Situación catastrófica”, que parece coherente con la precariedad con la que se sujeta, con su mano izquierda, mientras mira hacia abajo, de la rama de una sabina que sobresale de la pared rocosa.

Al terminar mi somera inspección de los demás despeñados que se cobijan en los salientes o cuelgan de los arbustos de la pared, la violencia del viento del norte vuelve a hacerse presente, me arranca del paréntesis contemplativo donde flotaba, nuevamente una sensación de vahído sacude mi cuerpo arrastrado al vacío por el vendaval, cuando despierto, sudoroso, después de la siesta previa a la comida –llamada siesta del borrego por los castizos-- que raras veces hago.

Solo cuando he dormido mal la noche anterior, a veces me ocurre, como hoy, que el sueño me vence justo antes de la hora de la comida.

La radio está puesta. Un locutor de la cadena SER avisa que se va a emitir la recreación con actores de ciertas conversaciones grabadas con autorización judicial y en las que Camps, Presidente de Heliópolis, es uno de los interlocutores.

Después de escucharlas, me pregunto, ¿Como ha podido aparecer en el sueño esa frase atribuida a Camps, “Todo es mentira”, si todavía no conocía el contenido de esa noticia de la radio. Una ligera anticipación sensorial? No se.

En fin. Caídas.


LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 23-04-09.

miércoles, 22 de abril de 2009

EL TREINTA POR CIENTO

He bajado al Maravillas y, después de tomar un café con leche y un agua mineral con gas, Toni me ha dicho, --Es la hora feliz. Hacemos un descuento del treinta por ciento. Luego he ojeado el Levante y me he enterado de que, aproximadamente, el número de turistas extranjeros que visitan Heliópolis ha descendido un treinta por ciento. En igual porcentaje han descendido, mas o menos, las compraventas de bienes inmuebles y la demanda de automóviles. No sabíamos aún como nombrar esta crisis, que si era financiera, económica, que si endógena o exógena, que si se parecía o no a la del 29. Ahora ya lo sabemos. Es la crisis del 30%, pero no es solo económica o financiera.

Esta madrugada he comprobado, con estupor, al moverme en la cama del lado izquierdo, que mi capacidad pulmonar ha disminuido por el tabaquismo, un treinta por ciento. Lo malo es que la chaman me llamó ayer para decirme que todavía no puede admitirme en ningún grupo de aspirantes a no fumadores, porque solo tiene un 30% de matrícula y con eso no puede empezar.

Mientras me afeitaba, he comprobado que un treinta por ciento de la superficie pilosa de mi rostro, algo ajado, porqué no decirlo, se quedaba tal cual, después de pasar el filo de la cuchilla por las mejillas enjabonadas. He mirado la cuchilla, y tiene un grado de deterioro del 30%. Lo jodido es que hoy tengo clase de periodismo y no puedo ir a Mercadona a comprar cuchillas nuevas.

No se trata de hechos aislados. Observo una uniformidad persistente en esto del treinta por ciento.
Anoche, sin ir mas lejos, estaba leyendo un libro de Caballero Bonald, que saqué de la biblioteca, y comprobé, con horror, que mi indice de comprensión de lectura ha descendido, ¿lo adivinan?, un treinta por ciento.

Nada queda ajeno a este fenómeno. He leído en algún sitio que la probabilidad de que el Valencia C.F: consiga algún título en la actual campaña deportiva es del 30%. Raro, no?.

La universalidad de esta caída de los valores estadísticos económicos, deportivos y vitales le hace a uno dudar.¿Será verdad lo que apuntan los científicos rusos? ¿El sol se está apagando? Esa caída de la energía que mueve el mundo, alcanza en estos momentos un nivel del treinta por ciento y produce una regularidad en los índices de otras caídas que miden las crisis económicas y personales?

No seamos pesimistas. Utilicemos el viejo truco de la botella –no el de colocarnos-- medio vacía o medio llena. Con ese enfoque optimista, siempre podemos concluir que todo va bien al 70%. Es otro punto de vista.

No es un enfoque muy válido para celebrar la situación económica, pero si la personal. Si mantenemos un setenta por ciento de la capacidad respiratoria en estado útil, si nuestra virilidad todavía funciona al setenta por ciento, si el setenta por ciento de nuestros amigos todavía no se ha hartado de nosotros y aún nos ofrece su amistad, si el setenta por ciento de las mujeres con las que nos relacionamos aún considera agradable nuestra presencia, a pesar de que solo nos hemos afeitado la barba en un setenta por ciento, si, en fin, nuestro índice de felicidad alcanza todavía el setenta por ciento, si aún nos queda una expectativa de vida del treinta por ciento, mas vale darse con un canto en los dientes, que sumarse a los lamentos por la pérdida del treinta por ciento.

En fin. El treinta por ciento, o el setenta. Esa es la cuestión.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 22-04-09.

martes, 21 de abril de 2009

BIPOLARIDAD

Un porcentaje significativo de la población padece trastornos bipolares. Unos lo saben. Otros no.
Cuando escribo en el Blog tengo, a veces, la sensación de que me aventuro en temas que no domino. Este no es el caso. Hace mas de treinta años que vivo con el riesgo de sufrir una crisis derivada de ese trastorno, y se de lo que hablo. El principio, el aprendizaje de como manejar esa singularidad fue crudo y complicado.

El paso del tiempo, en mi caso particular, gracias a las herramientas que me facilitó el entorno médico, a la actitud de las personas que estuvieron conmigo en las etapas mas difíciles, entre ellas, muy especialmente, el empresario para el que trabajaba cuando tuve la primera crisis, hace ya decenios, y mi entorno familiar, muy particularmente mi mujer, con la que sigo felizmente casado, me ha enseñado que un eficaz control farmacológico preventivo puede llegar a convertir algo que, en principio, cuando se desconoce, se puede percibir como algo trágico, en una simple molestia, consistente en ingerir carbonato de litio en las dosis adecuadas, acompañado de otro producto, bajo prescripción médica, y hacerse cuatro litemias al año, sin que nada de eso suponga una limitación para una vida absolutamente normal.

He buscado en Internet información mas precisa para cuantificar el porcentaje de población afectada por este trastorno, pero se ve que no he buscado bien. En cualquier caso, me consta que entre los profesionales, médicos, abogados, jueces, notarios, economistas y demás, el porcentaje de bipolares no es menor que en el de cualquier otro segmento de población. La mayoría ejercen su profesión, aunque sean portadores de esa singularidad, sin ningún problema.

Hoy he visto en “Levante” el titular de una noticia que cuenta que una juez ha sido separada de sus funciones, jubilada por incapacidad, por los inconvenientes que causaba en el ejercicio de su función --la jueza se encargaba de dictaminar en asuntos de incapacidad laboral. El titular la calificaba de maníaco-depresiva, un modo de describir ese trastorno abandonado hace años por la profesión médica, para evitar el efecto de estigma que causaba sobre los pacientes.

No es indiferente llamar de un modo o de otro a ese trastorno, porque los estereotipos del cine y la literatura han incidido mucho en la percepción social de esas anomalías. Así, la expresión maníaco-depresivo se asocia enseguida con Jeckill y Hyde, como la esquizofrenia se relaciona con el premio Nóbel interpretado por Rusell Crown en “Una Mente Maravillosa.”

En la esquizofrenia se da una escisión permanente de la personalidad, acompañada de visiones y delirios, muy bien representados por Crown. En la psicosis maníaco depresiva, esa escisión no es simultánea, sino sucesiva, como ejemplifica muy bien Jeckill/Hyde.

La bipolaridad, antiguamente denominada psicosis maníaco depresiva, tiene varios grados, y su característica esencial es la variación brusca y extrema en los estados de ánimo, con las consiguientes alteraciones en la conducta derivadas de esa variación. Es un trastorno del ánimo y hoy, el uso adecuado de estabilizadores químicos permite a quien tiene la tendencia a padecerla, con el adecuado control, desarrollar una vida personal y profesional exitosa.

¿Porqué la juez bipolar ha aparecido hoy en los titulares de “Levante”, si se supone que esa alteración es controlable y no impide el normal desarrollo profesional?

Lo cierto es que no tengo suficiente información para contestar esa pregunta, pero si puedo añadir algunas consideraciones relacionadas con los elementos que permiten evitar o reducir las crisis manifiestas de bipolaridad. En primer lugar, contar con un entorno médico, desde el diagnóstico inicial, que nos de la información, las herramientas, el conocimiento suficiente de los mecanismos de la bipolaridad, ayudándonos así a controlarla, y nos prescriba la medicación sistemática que hemos de asumir como si fuéramos diabéticos.

En segundo lugar, contar con un entorno familiar estable, debidamente informado por el entorno médico, ayudará, estando atento para percibir las ligeras alteraciones de conducta que avisan de las crisis antes de que se desencadenen, y que, en ocasiones, suelen percibir los familiares antes que el propio sujeto

En tercer lugar, no hay que desestimar el papel del estrés. Está demostrado que los sujetos bipolares tenemos menos resistencia a la presión del estrés que los no bipolares. Por tanto, aprender a manejar el estrés, o alejarse de las situaciones que lo generan, es una condición necesaria para no caer en episodios de crisis agudas.

Luego están las adicciones. Tengo un vecino cerca, bipolar, que añadió a esa singularidad el consumo habitual de cocaína, con un resultado bastante desastroso. Según el médico que me atendió en mis primeros episodios de bipolaridad, una de los problemas de salud pública que mas preocupa a los especialistas, es la probable coincidencia de las tendencias de una parte de la población a padecer trastornos mentales, con los efectos del consumo creciente de drogas psicoactivas en los entornos urbanos.

Esto quiere decir que, con una asistencia médica adecuada, un entorno familiar estable, la lógica disciplina en el seguimiento del tratamiento farmacológico, un adecuado control del estrés y en ausencia de la ingestión de sustancias que están totalmente contraindicadas con el tratamiento farmacológico, nuestra jueza podría estar ejerciendo su profesión a satisfacción de todos. Si no ha sucedido así, es que algo ha fallado, no tanto por su condición de bipolar, sino porque no han concurrido los elementos necesarios para controlar esa singularidad.

De nada. (Para mas información consultar las numerosas páginas que se ocupan del tema en Google).

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 21-04-09.

SAN VIÇENT DE LLIRIA

Nunca he asistido a una romería de manera deliberada, pero ayer, un poco por casualidad, otro poco por voluntariedad, asistí en persona a uno de esos actos que solo veo por la tele, y me alegra haber estado allí, porque esa presencia me permite contarlo con una mirada ecléctica, un poco de turista despistado, y otro poco de aficionado a la antropología cultural.

La romería de Sant Viçent de Lliria, se celebra el 20 de abril y para conocerla, si vives en Heliópolis, basta con tomar la línea 1 del Metro que te acerca hasta la antigua Edeta después de cuarenta minutos de viaje. Fui con mi mujer, y una amable taquillera del Metro nos arregló el día, nada mas comenzarlo, con un subidón de autoestima.

--¿Tarifa reducida?, ya veo que tienen un espíritu joven, pero si tienen mas de sesenta y cinco, el billete solo les cuesta 1,40-- nos dijo la joven y guapa empleada de la ventanilla. En el trayecto, pudimos admirar el magnífico bosque de La Vallesa, un pinar que se extiende casi desde La Cañada hasta La Eliana, y que desde el tajo de la vía se ve perfectamente. Apreciamos el elevado riesgo de incendio de ese lugar natural, que parece necesitado de una labor preventiva de limpieza para reducirlo.

Después de dejar atrás Campanar, Beniferri, Benimamet, Carolinas y Campamento, la aglomeración urbana de Paterna y Santa Rita se extiende frente a las vías, antes de llegar a las zonas residenciales de Entrepinos, Montesol y La Eliana. Pasada la Pobla de Vallbona se divisa perfectamente el Castillo de Benisanó, con el penacho que remata su maciza arquitectura, y al llegar a Benaguacil sorprende la toponimia adoptada por el ferrocarril para nombrar la extensión urbana de este lugar que ha crecido tanto que sus estaciones se conocen como Benaguacil 1, y Benaguacil 2, lo que parece una solución poco imaginativa de los teóricos del Metro.

Embarcamos en la estación de la calle Xátiva a las 11,15 horas y llegamos a Lliria a las doce. Cuarenta y cinco minutos de ameno trayecto que nos permite conocer aspectos nuevos del paisaje de la Comarca del Camp de Turia porque estamos aprendiendo a usar el metro, que no tomamos con habitualidad.

La villa de Lliria está vacía, todo el mundo está en el Parque de San Vicente, en la romería del santo, y aquí todo está chapado. En el Ayuntamiento está abierta solo la oficina del Censo, y eso nos permite pillar unos folletos de los que me voy a servir para recordar los lugares visitados. Visitamos el centro histórico, tomamos una cerveza en el bar de un pelotari, en la plaza del ayuntamiento y callejeamos por la Vila Vella. Subimos hasta el Museo Arqueológico, desde cuya terraza hay una magnífica vista de la ciudad, visitamos varias iglesias, todas cerradas, y nos aventuramos por las estrechas y empinadas callejas que rodean los edificios monumentales mas significativos de la ciudad vieja.

Tengo ahora delante el plano de la ciudad, que cita Edeta, Mont-Ravana, Castellet de Bernabé, Mausoleus Romans, Santuari Oracular de Mura, Molló del Pla de l´Árc, Banys Arabs, Muralla Medieval, Església del Bon Pastor, Església de la Sang, Ca la Vila Vella, Forn de la Vila, Església de l´Assumpció......y algunos mas que no cito. Buena parte de esos lugares los visitamos, otros no, pero, como estaba todo chapado, nos sentimos un tanto decepcionados, hasta que preguntamos a un policía local y nos dirigió hacia el camino por el que regresaban los romeros de la Ermita de San Viçent.

Entonces nos encontramos con una gran muchedumbre detenida en un cruce de calles donde habían instalados unos fuegos dispuestos para ser disparados .Por el camino, procedentes del Parque de San Vicente, se veía aproximarse a quienes portaban la imagen del santo –una réplica de la que permanece en la Ermita, según pudimos comprobar después.-- En dirección opuesta venía otra comitiva que portaba la imagen de San Miguel Arcángel. Al encontrarse ambas comitivas, dejaron las imágenes en reposo, vueltas hacia donde estaban instalados los fuegos y se disparó la mascletá, que es el elemento festivo mas característico de esta tierra, donde tanto amamos el ruido.

Terminado el disparo de los fuegos, una caravana de carretas de los romeros, tiradas por hermosos caballos árabes, enjaezados con un lujo barroco –también a veces por algún mulo huesudo-- desfiló por el camino en medio de un ambiente de euforia algo etílico, en el que no reconocí ningún rastro de religiosidad, pero si un impulso claramente festivo.

Cuando acabó el desfile, decidimos ir andando hasta la Ermita, distante unos tres kilómetros de donde nos encontrábamos y llegados al parque de San Vicente, cuando vi a la gente de Protección Civil, me sorprendí, preguntándoles, en un tono ansioso, no donde había un bar, sino –!Por favor, donde puedo comprar comida! Habían transcurrido tres horas desde que nos apeamos en la estación y la caminata me había abierto el apetito de un modo tan desmesurado que, cuando pillé el bocata de tortilla de patatas con ajo aceite, mi mujer se alarmó al ver la desesperación con que lo devoraba.

El Parque de San Vicente estaba habitado por diez o doce mil personas, quizás mas, que habían asistido por la mañana a la romería y ahora se solazaban en el entorno arbolado del parque, junto al estanque de aguas limpias que brotan allí mismo, o estaban tiradas en la hierba al sol, con el mismo aire hedonista que se puede apreciar entre los londinenses que aprovechan las tardes soleadas en Hyde Park.

Dos filas de tenderetes flanquean al camino hasta la Ermita donde está el santo, pero la Ermita está casi vacía. Terminados los actos religiosos, las gentes están ocupadas en los asadores, en algunas pequeñas hogueras que han encendido para asar chuletas bajo los pinos, o sacando de la tartera las viandas que han traído de casa, y que abundan en las numerosas mesas familiares instaladas a la sombra de los fresnos.

El camino de regreso a Lliria nos pareció mas liviano, porque ya lo conocíamos. Nos detuvimos en La Jijonenca para tomar un capuchino y un helado de stratiaccela, tomamos el Metro de vuelta a casa y a las dieciocho treinta emergimos por la escalera de salida a la calle Xátiva.

Precio de la excursión, para dos personas. Transporte 5,60. Cervezas 2,20, Comida 13 euros, Cafés y helados 4 E. Total 24,80 Euros. Altamente recomendable, pero hay que esperar hasta 2010. Ya saben, el 20 de Abril, o mejor el lunes de San Vicente, cuando caiga

Hoy he leído en “Levante” que, en opinión de Osoro, el nuevo arzobispo de Heliópolis, Vicente Ferrer pensaba que los valencianos éramos “Bona gent”. Conviene matizar eso. Sin duda Vicente Ferrer se refería a los inocentes, a los excluidos, a los miserables, porque de la gente poderosa de su época, Vicente tenía otra opinión, por eso se sacudió las zapatillas antes de marcharse de aquí.

En fin. San Viçent de Lliria. De nada.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 21-04-09.

lunes, 20 de abril de 2009

PRIMAVERA 09

He bajado al Maravillas y la barra estaba llena. Me he puesto detrás de un parroquiano sin decir nada y esa actitud de silencio intimidatorio, de la que yo no era del todo consciente, ha hecho salir al cliente, que ha acomodado su taza de café sobre el alfeizar de la ventana por la que Toni sirve los “barrechats” a los clientes que permanecen en la calle cuando el bar esta lleno.

En el interior del bar, los evangelistas interpretan la Biblia a voz en grito y en pocos segundos su discusión teológica hace clarear la barra, desde la que un cliente le pregunta a Tony -- ¿Cuánto dura la primavera?-- porque acaba de aparecer un joven muy colérico que se ha dirigido a otro con intenciones agresivas. Muy mal rollo, y solo son las nueve de la mañana.

--Es que lo han echado de casa-- tercia Tony.-- Al parecer ha amenazado a su padre con tirarlo por la ventana y este ha decidido echarlo, antes de que, cualquier día, consume su amenaza. --Es la luna-- le dice Tony a quien se interesaba por la duración de esta estación tan desestabilizadora del ánimo de algunas personas, que fluctúa con las variaciones de la temperatura, de la luz, con las fases lunares, al menos en este mínimo rincón de Heliópolis que es el Maravillas.

Pero no solo aquí. Hay malos rollos en otros lugares. Leí ayer en el país a Soledad Gallego Díaz que anda preocupada por una iniciativa de la ONU para proteger las religiones, al parecer amenazadas por las fobias de los agnósticos. A Soledad, después de miles de años en los que las religiones han impregnado los aspectos mas íntimos de la vida de las gentes, le parece que protegerlas de las voces que las cuestionan puede ser una forma de censura contra la libertad de expresión, de la que forman parte los cachondeos de algunos humoristas con las expresiones de la religión islámica.

En la Sexta observo en los últimos días una insistencia en la burla a costa de los jerarcas totalitarios de la República Islámica de Irán que hacen azotar en público a las mujeres en nombre del Corán. La burla y el cachondeo no son suficientes ante tamaños desafueros, pero son mejor que el silencio cómplice, y de eso se trata, de no callarse ante los excesos de los intolerantes que se amparan en la Sharia para imponer el anacronismo medieval a las sociedades islámicas del siglo XXI.

No son solo los relatores de la Onu para la conferencia de Durbán quienes amenazan la libertad de expresión con su relativismo cultural y su deseo de proteger formas religiosas abiertamente intolerantes, también en Europa ha sucedido un hecho grave, el procesamiento de los responsables de un portal de Internet desde el que se descargaban contenidos sujetos a derechos de autor, gratuitamente.

Habrá que estar muy atento a la evolución de este suceso, no vaya a ser que se empiece por la defensa de los derechos de autor, y se acaba censurando los contenidos. He leído en El País a varios escritores, columnistas y articulistas, y todos coinciden en sus diatribas contra el modelo de cultura gratuita. Tengo la sensación de que la profunda crisis económica por la que atraviesan los medios, unos debido a la brusca disminución de los ingresos de publicidad, otros como Sogecable, porque hay otras cadenas que ofrecen gratis algo por lo que ellos cobran, está relacionada con los cada vez mas frecuentes lamentos y diatribas en relación con la libre comunicación que circula por Internet.

En la página “Democracia. Prensa. Internet.”, a la que no puedo acceder ahora porque este cacharro me dice que el Blog ha desaparecido, apunté que tanto la prensa escrita, como Internet, son medios complementarios, y ambos soportes son necesarios para una circulación rigurosa y fluida de la información, que es una condición esencial de los modernos sistemas democráticos.

Ahora veo que Internet provoca cierta hostilidad entre los periodistas y los músicos profesionales, pero al mismo tiempo es un soporte libre para que se expresen fuentes creativas muy diversas, y uno desearía que esa libertad continuara, y también que los músicos, los escritores y periodistas profesionales no vieran en ese soporte un enemigo de sus intereses, sino una plataforma de extensión de sus mensajes y su creatividad.

El año pasado asistí a unos cuantos conciertos de Jazz gratuitos en el Botánico de Heliópolis. Yo no pedí que fueran gratuitos, simplemente, me enteré y asistí. Este año han repetido ese ciclo de conciertos, pero se han visto obligados a cobrar una entrada. He seguido asistiendo, y he pagado lo que me han pedido.

No creo que nadie quiera que desaparezca la prensa escrita. Si El País, por citar a un periódico que acaba de eliminar el suplemento gratuito semanal destinado a los niños, además de reducir el número de páginas de algunas secciones, necesita pedir unos céntimos mas por su ejemplar diario, porque se han reducido los ingresos de publicidad, pues que los pida. Seguramente, quienes lo compran todos los días, y los que lo compramos de uvas a peras, lo pagaremos muy a gusto si eso va a consolidar su presencia en el mercado.

Me resulta bastante triste leer los lamentos de muchos columnistas, a los que sigo desde siempre, que parecen echarle la culpa a Internet de la incidencia de la crisis en periódicos y emisoras de televisión, cuando el origen de sus dificultades está, sobre todo, en la disminución de los ingresos de publicidad derivada de un entorno de depresión económica que se deja sentir cada día mas en todos los sectores.

Mi impresión es que, cuando se supere la difícil coyuntura por la que atravesamos, los recursos de las empresas periodísticas y audiovisuales procedentes de la publicidad, volverán a equilibrar sus cuentas, y nadie se acordará de la competencia de Internet, mientras tanto, usarlo de chivo expiatorio tiene el peligro de que alguien sienta la tentación de limitar la libertad de su acceso, de sus contenidos, y del uso gratuito de los resultados del talento creativo de los artistas.

Pero si seguimos por el camino de empapelar a los portales de Internet, como ha ocurrido en Suecia, ese puede ser el principio de un camino peligroso para la libertad de expresión, pues estoy seguro de que hay muchas personas con cierto poder político y económico que se sentirían mas felices sin ser observados por los muchos internautas que añaden, a la vigilancia de la prensa escrita sobre las conductas reprobables, sus propias aportaciones que contribuyen a extender, matizar y diversificar la libertad de expresión crítica que caracteriza a las sociedades democráticas modernas.

Ojalá que la crisis de cierta prensa escrita, y de ciertos grupos de comunicación, dure poco y volvamos a ver como sus columnistas se ocupan mas de la realidad cotidiana, sin calificar a Internet como el origen de todos sus males.

Aunque igual esas actitudes no tienen nada que ver con la crisis de los medios, sino con la primavera y las fases de la luna. Cualquiera sabe.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 20-04-09.

domingo, 19 de abril de 2009

PARADOJAS (II)

Es una paradoja, casi surrealista, que Juan Cotino, Conseller de Bienestar Social de Heliópolis, tenga vínculos familiares con los gestores de una Empresa que en 2007 facturó a la Generalitat, por los servicios de las residencias de mayores de su propiedad, según “Levante”, 18 millones de Euros, y según una página de Internet, que sale al teclear su nombre, 15, 9 millones.

En el marco de la máxima que siguen en Heliópolis algunos servidores públicos, que no sienten que están para servir al público, sino para servirse del público en beneficio de sus intereses particulares. esto no es una paradoja, sino un comportamiento perfectamente normal.

Algunos pensamos, sin embargo que, aunque nos aburra, estamos obligados a denunciar, una y otra vez, esta lacra de la democracia, consistente en administrar los presupuestos públicos, como si fueran el cortijo de un señorito, porque cada vez que alguno de estos políticos cínicos se arregla su economía doméstica a costa de los presupuestos, es como si nos metiera la mano en nuestro propio bolsillo, porque es de los impuestos de todos de donde se nutren los presupuestos.

Supongamos que no es el caso, que se trata de una contraprestación por unos servicios prestados de acuerdo con la legalidad. Aún así, la vinculación familiar de este señor con el grupo que ha prestado y cobrado sus servicios, debería inhabilitarle para el cargo de Conseller de un departamento en el que podría haber incurrido en autocontratación.

Si no es así, si no existe en las leyes ni reglamentos ninguna prescripción específica que señale esa incompatiblidad que le impida contratar con empresas vinculadas a su persona, todavía queda un buen argumento para no hacerlo La vergüenza, que, antiguamente, iba seguida del adjetivo torera.

Pero, claro, este señor, se ve que no tiene vergüenza torera, ni de la otra. En el “Levante” de ayer iba una página entera que relataba los avatares de la asistencia a mayores y dependientes en Heliópolis, desde la época en que estuvo en vigor el Bono-Residencia, pasando por un concurso para construir nueve mil plazas, hasta la confusión y la desatención desatada por el modo tan singular en que se ha aplicado, --mas bien dejado de aplicar-- la Ley de dependencia en esta comunidad.

Dicha página, la firmaba una asociación, supongo que de empresarios de residencias no vinculados al grupo relacionado con el Conseller. Hacía un relato prolijo de todos los avatares por los que ha transitado la política de Bienestar Social en Heliópolis, hasta derivar en un estado generalizado de malestar social, y concluía pidiéndole al Conseller que, por favor, no retrase hasta el verano los pagos de los servicios prestados a la Consellería por esas residencias, porque esa demora implicaría
nuevos despidos, además de los que ya se han producido en un sector que se supone que debería estar creando mas empleo, cuando parece que lo está destruyendo.

Visité ayer a unos familiares residentes en uno de esos establecimiento no vinculados al grupo relacionado con el Conseller, y pude constatar que la plantilla de cinco cuidadores, se había reducido a dos, y me dijeron que la calidad de la comida que allí se sirve, se había reducido. Por no hablar del estado lamentable de la convivencia de los residentes, donde coexisten en los mismos lugares, personas gravemente enajenadas, con otras a las que solo se les va la olla de vez en cuando, y con residentes con buen estado de salud, lo que complica bastante la buena relación entre ellos.

Hasta hoy, hasta que hice esa visita, solo me había percatado de las graves insuficiencias en la atención a ciudadanos dependientes, por la deficiente, morosa y mezquina aplicación de la Ley de Dependencia por nuestra administración autonómica. Ahora, he de añadir a esa indignidad el lamentable estado de la atención a los residentes mayores en los lugares donde están “depositados”, como si fueran fardos inútiles, en lugar de personas.

Si los dependientes están desatendidos, si los residentes, o una parte de ellos, comienzan a estar mal cuidados, si los propietarios de residencias no vinculados al grupo de Cotino se quejan de que no cobran a tiempo, y el Conseller de Bienestar Social le facturó a su propio departamento, vía empresas vinculadas, casi tres mil millones de pesetas en 2.007, ¿Me puede explicar alguien porqué sigue este señor en esa Consellería?. Si se trata de una persona influyente, que lo es, vinculado al Opus, que lo está, con peso en el partido popular, que lo tiene, al menos, que lo cambien de departamento. Aunque solo sea por las apariencias. Por la vergüenza torera.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 19-04-09.

sábado, 18 de abril de 2009

PARADOJAS

Es una paradoja de alcance casi surrealista que el Sindic de Greuges, Síndico de Agravios de Heliópolis, nos haya agraviado a todos los ciudadanos con su pretensión de meter la mano en nuestros bolsillos, vía presupuesto público, para cobrar 132.000 Euros por su cese voluntario en su función de diputado autonómico, para pasar a ocupar, al cabo de dos días, el desempeño de esa Sindicatura. (“Levante”).

El Consell Juridic Consultiu, que no se lo que es, ha emitido un dictamen en contra de esa pretensión, que afecta a otro diputado, pero se ha pronunciado sobre la procedencia de los finiquitos de otros 23 diputados.

No he leído el dictamen del CJC, ni soy un experto en derecho laboral, pero entiendo la diferencia entre una suspensión voluntaria de la relación laboral y un despido. En la baja voluntaria, el trabajador tiene derecho a cobrar las retribuciones diferidas que aun no hubieran sido satisfechas en el momento del cese voluntario, partes proporcionales de pagas extras y vacaciones, pero nada, repito, nada, en concepto de indemnización por la extinción del contrato.

En el despido, a los conceptos mencionados se le añade, naturalmente, la indemnización señalada en el Estatuto de los trabajadores y/o en el oportuno convenio que sea de aplicación. Esta diferencia esencial puede estar en el fondo del dictamen del Consell. que niega a unos la indemnización y la reconoce a otros. La voluntariedad parece ser la condición que finalmente ha considerado el órgano consultivo para emitir su dictamen.

Mi experiencia personal mas singular en materia de derecho laboral la viví cuando tuve que saltar una valla, correr delante de un perro que quería morderme el trasero y persuadir al vigilante de una planta industrial, guardia civil retirado, para que me dejara entrar en las oficinas y tomar nota de los bienes embargables para que pudiéramos cobrar la indemnización a la que teníamos derecho, todos los trabajadores despedidos, porque la empresa para la que trabajábamos estaba en situación de quiebra, disfrazada bajo una simulada suspensión de pagos.

Tuve que actuar de ese modo tan directo, porque cuando acudí al sindicato pre democrático de entonces, los abogados laboralistas del sindicato, con pinta de progres emboscados del PC, al reconocer mi condición laboral de mando intermedio, me miraron de un modo desdeñoso, como si yo fuera un sicario del capitalismo de medio pelo que entonces comenzaba a aflorar.

No recuerdo si cobré o no, algunos compañeros lo intentaron por otras vías, pero al cabo de uno o dos meses comencé a trabajar en otra empresa, y en las crisis financieras sucesivas que vinieron, debo reconocer que abandonaba el barco donde remaba, como las ratas, antes de que se hundiera, porque aquella primera experiencia me dejó una cierta fobia contra los feroces canes que te persiguen queriéndote morder el trasero Es decir, me marchaba voluntariamente. Esa es la razón por la que puedo afirmar que conozco la diferencia entre una baja voluntaria y un despido.

Parece raro que alguien con experiencia como diputado, que ejerce de Síndico de Agravios, no conozca el alcance jurídico y económico de la diferencia entre un cese voluntario y un despido.
No me lo creo. En consecuencia, esa actitud del Sindico es, además de abusiva, impresentable y cínica, Que un sujeto con esas cualidades ostente la sindicatura para atender los agravios del pueblo parece que, de entrada, lo descalifica para ese trabajo.

Esto sería paradójico, casi surrealista, si se tratara de una actitud aislada, pero los servidores públicos, sobre todo en Heliópolis, – del caso de Cotino me ocuparé otro día-- no terminan de entender, pese a las muchas ocasiones en las que se lo recuerdan los medios, los ciudadanos, los agraviados, que están donde están, precisamente, para servir al público, no para servirse del público para sus intereses particulares. Aburre tener que volver sobre esta lacra de la democracia una y otra vez, pero no podemos dejar de hacerlo, cada uno desde sus posibilidades, y sería bueno para todos que los electores, cuando toque, lo tengan en cuenta.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 18-04-09.

viernes, 17 de abril de 2009

EL BANCO DE ESPAÑA

Es un hecho que la suma de la edad a algunos nos radicaliza, hace que otros se muestren mas conservadores y, raras veces, nos hace mas sabios. No se si el paso de la edad ha radicalizado el conservadurismo del Gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, pero a juzgar por lo que suelta por su boca de vez en cuando, no lo ha hecho mas sabio.

A la falta de confianza de la población en las expectativas económicas le ha añadido F.O. con sus declaraciones la zozobra sobre las cuentas de la Seguridad Social en un futuro inmediato, con lo que
ocho millones de pensionistas podrían pensar que pueden verse afectados en sus ingresos futuros
por esa supuesta ruptura del equilibrio financiero de los órganos del Estado encargados de pagarles.

Con ese empujón, inoportuno e innecesario, F.O. contribuye a despeñar, aún mas, la debilidad de la demanda de bienes de consumo hacia el abismo de la depresión económica, lo que no parece que esté entre las funciones atribuidas a quien pasa por ser el garante del buen funcionamiento del sistema financiero.

Es cierto que sus declaraciones han sido rápida y duramente contestadas por empresarios y sindicatos, lo que no hace sino acentuar la falta de originalidad de esta entrada, pero quiero añadir alguna cosa a lo que ya se ha dicho. La sugerencia de retrasar la edad de jubilación hasta los sesenta y siete años, que ha motivado incluso una encuesta realizada a los espectadores desde tele 5, también merece un comentario.

Las cuentas de la Seguridad Social, por su trascendencia para la economía del país y para la paz social, están en permanente escrutinio y quienes las vigilan de modo cotidiano, saben que uno de los problemas que amenazan su equilibrio son las prácticas de la jubilación anticipada, de las que usan y abusan los mayores grupos empresariales para trasladar al Estado una parte de sus costes de personal. Lamento no tener datos para cuantificar el efecto de esta práctica, que debe ser muy importante, a juzgar por el número de expedientes que se han tramitado desde hace décadas en empresas como Telefónica y otras igualmente grandes, y que han terminado por extenderse a otras empresas de menor tamaño, de forma generalizada.

Nuestro Gobernador de la banca en España, nada ha dicho, que yo sepa, de este renglón que puede contribuir a desestabilizar el equilibro del sistema. En cambio, nos propone que renunciemos a la jubilación a los sesenta y cinco años, que prolonguemos nuestra vida laboral dos años mas. Estamos acostumbrados a los mensajes que manda la banca, periódicamente, por medio del mas alto representante del Estado en ese sector, sobre la fragilidad del sistema de pensiones, generalmente con el efecto de favorecer los fondos privados de pensiones que ofrecen la banca y sus compañías de seguros --con los que tanta gente casi se arruina con las caídas de la Bolsa-- que en este país no terminan de arrancar como negocio preferente, precisamente por la solidez de nuestro sistema de pensiones, demostrada durante décadas.

En principio, la función del Gobernador del Banco de España parece ser la de garantizar la solidez del sistema financiero, arbitrar las soluciones para sus posibles fallos, como ha hecho en el caso de Caja Castilla La Mancha, y posiblemente deberá hacer en alguno mas en el futuro. Además, debe velar por las buenas prácticas en el sector, por la transparencia de sus operaciones e informaciones y para ello dispone de capacidad inspectora y sancionadora.

Vean lo que me ha ocurrido cuando he convenido una modesta operación de inversión financiera en renta fija en mi banco habitual. Me han dado un ejemplar del contrato sin firmar por el banco, mientras que yo les he dado a ellos uno doblemente firmado. Una cláusula le reserva al banco la opción de cancelar unilateralmente, al final de cada trimestre, durante el plazo de dos años de la inversión, la vigencia del contrato, mientras que yo, si el banco lo desea, me obligo durante dos años a mantener la inversión. No me han explicado con la suficiente claridad la naturaleza de la inversión, yo sugerí un plazo fijo, me han colocado un Multidepósito, que no se muy bien lo que es.

Vamos a ver, señor Fernández Ordóñez, en lugar de lanzar opiniones sobre el futuro de nuestras pensiones, sin contrastarlas antes con los responsables de la Seguridad Social, en lugar de hacer propuestas sesgadas sobre la jubilación, no podría usted sacar los huevos del sillón –al fin y al cabo, el Gobernador solo es un funcionario de sillón con un título rimbombante- lo que favorece la fertilidad por la ausencia de recalentamiento, follar mas, a ver si se le arregla su cara de vinagre, y viajar mas con sus inspectores para cuidar de que las entidades financieras no se den a prácticas ilegales, como dar al usuario contratos sin su firma, cláusulas abusivas, como extinciones temporales de contrato asimétricas para cada parte, lograr mayor transparencia en la información a los usuarios para que sepan donde se van a meter sus inversiones, y de paso, distribuir ansiolíticos entre los apoderados de las sucursales, porque últimamente los veo, sobre todo al de la mía, nervioso, agobiado, como si estuviera acojonado. No creo que sea porque temen por sus pensiones. ¿Hay alguna otra causa?. Por favor, si es de su competencia, en su próxima comparecencia pública, ¿Porqué no lo explica?. Eso si, sin alarmar al personal. Gracias.

Joder, la última parrafada, es que está llena de tacos, me ha salido como si fuera el final de una “mascletá” fallera. Es lo que tenemos los de aquí, que nos dejamos influir por los tópicos locales. En Fin.

Por cierto, ¿Se han fijado que las tres últimas entradas aluden a la Iglesia, la milicia y la banca? Juro por Dios que no estaba en mi ánimo darles una estructura de trilogía. Son ellos, que van provocando.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 17-04-09.

jueves, 16 de abril de 2009

EL EJÉRCITO Y EL GENERAL

He bajado al Maravillas y he visto signos de recuperación en la afluencia de clientes, que la semana pasada estuvo un poco chunga, me han dicho. La mejora en la exportación de automóviles a Francia y Alemania dicen que es la causa de que algunos fabricantes hayan dejado en suspenso, total o parcialmente, algunos expedientes de regulación de empleo. Los portavoces del sector turístico afirman que la ocupación de plazas hoteleras ha caído menos de lo que se esperaba Algunos expertos, con mucha cautela, dicen que es prematuro afirmar que hay indicios de un cambio de tendencia en la situación económica, otros, menos prudentes, o mas pesimistas, según se mire, dicen, con cierto sarcasmo, que podría tratarse de un retraso en el camino hacia el abismo. Yo, la verdad, no tengo ni puta idea, así que, para que voy a aventurar un pronóstico poco sólido. Ustedes mismos.

*40.000

Cuarenta mil es una cifra que está entre cero y cien mil y evoca el tamaño de algunos ejércitos cuyas gestas históricas han pasado a los registros escritos. Los Hijos de San Luís, al mando del Duque de Angulema fueron 100.000 y nos jodieron bien, con su contribución a la restauración de la monarquía absoluta de Fernando VII. Con Anibal no se cuantos iban, y de la batalla de las Thermópilas no tengo cifras y, la verdad, no me apetece buscarlas en Wikipedia, porque de lo que voy a escribir es del ejército de cuarenta mil desempleados que se han quedado sin prestación en Heliópolis.

Estar sin trabajo ya es jodido –yo pasé por eso varias veces a lo largo de mi vida laboral-- pero encontrarse en esa situación sin el mínimo auxilio de una prestación, a la que se tiene derecho porque se ha cotizado para eso, o de un subsidio, que aunque es un parche es menos que nada, es, verdaderamente, una putada, sobre todo en un tipo de sociedad que está montada sobre la base de unos determinados niveles de consumo, y en la que no abundan los gurús, los maestros Zen, o los consejeros budistas que nos enseñen a manejar la situación con un cierto espíritu estoico orientalista.

Un sistema que no es capaz de garantizar a las personas su participación plena en la vida social, que no puede ofrecer a los demandantes de empleo una prestación adicional de subsistencia (he oído promesas, pero no he visto realidades) es, entre otras cosas, un sistema fracasado. Esta situación no afecta solo a los trabajadores sin empleo en la comunidad valenciana, pero aquí parece que la destrucción de empleo es mas acelerada que en otros lugares. Cuarenta mil personas sin trabajo, sin prestaciones, sin subsidios, sin ayudas adicionales, son demasiadas, y esa realidad lacerante parece indicar que podemos estar virando desde una crisis financiera y económica, a algo mucho mas grave, una crisis social.

Hemos visto imágenes en los telediarios de urbanizaciones de lujo vacías, que están siendo ocupadas por personas que vivían en condiciones muy precarias. Eso es un indicador de que algo hay que hacer con el parque de un millón de viviendas vacías en este país. Tal vez, ponerlas en el mercado a disposición de quienes las necesiten con alquileres subvencionados. No se. Algo se podrá hacer, digo yo. La primera necesidad de las personas es tener algo que llevarse a la boca. La segunda tener un techo donde cobijarse. Si uno no tiene cubiertas esas necesidades básicas, mal puede tener una participación plena en la vida social, y eso es un síntoma de degradación colectiva, y no estoy pensando en la seguridad ciudadana ni nada de eso, sino en la imposibilidad de ese ejército de los cuarenta mil para desenvolverse sin ver agredida su dignidad de personas.

Es esencial que la sociedad entera, no solo los políticos, también los empresarios, los sindicatos, las ONG, las gentes de a pie, tomemos conciencia de la importancia de establecer de inmediato
redes sociales efectivas que contribuyan a reforzar la dignidad de estas personas, porque si no somos capaces de articularlas con rapidez y eficacia, nuestra propia dignidad de ciudadanos solidarios quedará en tela de juicio. Si hace falta movilizarse en la calle para exigir una pronta actuación de quienes pueden contribuir a paliar esa situación con medidas urgentes, pues habrá que hacerlo. En USA, Obama ha visto las primeras manifestaciones de repulsa por las grandes sumas de dinero que ha transferido a los ricos, vía impuestos pagados por todos, para dotar de muletas al sistema financiero y a los productores de automóviles. Aquí, tal vez tengamos que salir a la calle, en apoyo de los cuarenta mil.


*EL GENERAL

Cualquiera que haya observado el desparpajo con que el general Navarro declaró ante el juez, antes de que los forenses turcos pusieran en evidencia sus patrañas, se habrá dado cuenta de que es un hombre indigno. La presunción de inocencia es una garantía jurídica que a todos nos protege, pero es también un indicio que se puede percibir, o no, en los rasgos, en la voz, en el modo de hablar o de comportarse del presunto inocente. La vida nos ha dado a quienes ya tenemos una cierta experiencia en el trato humano, una intuición para adivinar con quien nos jugamos los cuartos, y la mía me dijo, cuando lo escuché la primera vez, que Navarro es un hombre indigno.

Un hombre indigno con grado de general que obedeció sin rechistar las órdenes indignas de sus superiores, a sabiendas de que eran una agresión intolerable contra la dignidad de las víctimas del Yak 42. Conocí algunos militares cuando aún era joven y, naturalmente había de todo. Un teniente muy profesional nos explicaba la teoría de la relatividad mientras le escuchábamos sentados en el patio del cuartel. Otro teniente descansaba su humanidad degradada en un sillón de las oficinas del Estado Mayor del Sector Aéreo y todo su cuerpo, su expresión, su voz, eran la elocuente prueba de su patético fracaso vital. El general de división que probaba la paella antes de que se la sirvieran a la tropa, expresaba una natural integridad con ese gesto cotidiano, mientras que el comandante de la Segunda Sección que tenía a su cargo la inteligencia militar, llamada Segunda Bis, organizaba y protegía las actividades de contrabando de tabaco y licores que llegaba en aviones militares desde la base aérea de Gando. Que quede claro, pues, que mi aversión a Navarro no procede de su condición de militar, sino de mi percepción de que es un hombre indigno.

Es posible que cuando una sentencia judicial confirme la indignidad flagrante del general Navarro, la Ministra de Defensa lo separe del Ejército, pero esa medida, si se materializa, no excluye la responsabilidad del entonces Ministro de Defensa, Federico Trillo, en esta indigna historia.

Trillo, aficionado a Shakespeare, está muy lejos de reflejar en su personalidad el carácter épico de sus personajes, su desparpajo en el modo de expresarse le coloca mas bien al lado de Navarro. Dicen sus colegas de partido que el ya pidió disculpas, unos meses después de los hechos, por los “errores” de identificación, y esa confusión entre disculpas y responsabilidades le sitúa en una posición cínica, irresponsable, ajena, como en el caso del general, a un mínimo sentido de la dignidad, propia y ajena.

No se que pasa en este país con los aficionados y expertos en Shakespeare, he tenido noticias de dos de ellos, uno dirigió un teatro nacional, el otro un ministerio, al primero lo echaron por malversar los fondos públicos, el segundo ha hecho méritos para, primero, ser procesado, como Navarro, y luego, ser expulsado de la política.

El sentido de la dignidad, sin embargo, parece una cosa tan antigua, tan de teatro clásico, que puede ocurrir que a Navarro no se le separe del Ejército, ni a Trillo de la política.

En fin. El Ejército y el general. Ha salido así.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 16-04-09.

miércoles, 15 de abril de 2009

OSORO

El próximo sábado, 18 de Abril, cautivo y desarmado el ejército rojo, entra en Heliópolis Osoro, el cántabro designado arzobispo para sustituir a García-Gasco. Lo hará acompañado de la Santísima Trinidad, el propio García-Gasco, Rouco y Cañizares, integrantes del alto mando de 63 altos dignatarios de la Iglesia Romana en España, cardenales, arzobispos y obispos que, junto con el nuncio del Vaticano en España, Manuel Monteiro, se harán acompañar por 46 gaiteiros en el protocolo de la toma de la ciudad. Ni Fraga se atrevió a tanto cuando era ministro de Franco y nos visitaba.

Los cántabros me caen bien, en especial su presidente Revilla, que va promoviendo por el suelo patrio el consumo de sobaos pasiegos con la mayor naturalidad. Por otra parte, considero que Osoro merece algo parecido a los cien días de cortesía parlamentaria que, por lo que leo por ahí, no se le han dispensado al flamante nuevo/viejo gobierno de Zapatero, por lo que me abstendré de cualquier crítica formal o de fondo sobre su ejecutoria pública, que solo tendrá sentido cuando haga públicas sus primeras medidas y conozcamos su calado y su efectividad. Porque un arzobispo es, además de pastor en el mejor sentido, –cuida de que no se le despeñen las ovejas, que no se pierdan los chivitos, que el rebaño esté bien alimentado-- un hombre de gobierno y, como tal, de el se esperan medidas efectivas en favor de los mas atribulados de sus fieles.

El arzobispo es, por definición, un jerarca, por el cargo que se le confía en el aparato de poder de la Iglesia Romana, pero en el ejercicio de ese cargo proyecta su humanidad de persona implicada en el bienestar de sus fieles, algo que hemos echado en falta en García-Gasco, quien se ha ocupado mas del poder temporal que del bienestar de su rebaño, por lo que el cambio, en principio, debe ser bienvenido.

Sin duda, las organizaciones vinculadas a la Iglesia, como Cáritas, los cristianos de base que se organizan un poco a su aire, pero sin que los aparatos de poder de la iglesia sean ajenos a ellos, las ONG'S de orientación cristiana, y hasta los particulares que reparten por libre comida en los parques, esperan con ansiedad que Osoro les eche una mano, no vacía, en favor de los mas desheredados, los inocentes, los que a muchos les son extraños porque vienen de otras culturas, ahora sometidos a la fatalidad de las tribulaciones que acompañan la profunda depresión económica que afecta, sobre todo, a quienes menos tienen, a quienes menos pueden.

Algún obispo ha tenido el detalle de ofrecer a esos desheredados una porción de sus ingresos y ha sugerido a sus fieles que, los que puedan, hagan lo mismo. No ha sido Osoro. La actitud del obispo sensible a las necesidades de su grey prueba que los cargos jerárquicos de la Iglesia no están exentos de una dimensión humana, evangélica, en el ejercicio de su función. Mi opinión personal es que García- Gasco, por el contrario, ha ejercido de arzobispo en Heliópolis con la misma pulsión de un ejecutivo agresivo de multinacional, atento solo a hacer la pelota a su jefe de la casa matriz y a intentar aumentar su cuota de mercado sin reparar en los medios, hasta conseguir un puesto en el Consejo de Administración. O sea, un trepa, desentendido de que no se pierda el chivito, que no se le despeñen las ovejas y de tener el rebaño bien alimentado.

Esta noche, aunque no tengo costumbre de hacerlo, ensayaré una oración para que Osoro, a quien su antecesor le ha montado un protocolo de toma de posesión que recuerda todos los oropeles del régimen franquista mas rancio, sea inspirado por el espíritu conciliador de Tarancón y por la calidad humana de Juan XXIII, y, aunque se que es difícil, encuentre un equilibrio entre la obediencia debida al Papa, los intereses del Vaticano, y el lado pastoral y benefactor exigible a su magisterio.

En todo caso, a diferencia del PP y algunos directores de periódico, en relación con el nuevo/viejo gobierno de Zapatero, a cuyos ministros les han llovido las críticas feroces apenas han tomado posesión, creo que a Osoro le debemos todos, los creyentes y los agnósticos, cien días de cortesía.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 15-04-09.

martes, 14 de abril de 2009

ABRIL 09

Me largué sin avisar del Blog, dejándolo inactivo desde la última entrada “El Condón” del día nueve de abril. De vuelta de un lugar aislado y bucólico cuyo nombre recuerdo pero no quiero revelar, reanudo la actividad bloguera con la crónica de esa estancia durante la que he disfrutado de los placeres de la soledad compartida. Un saludo cibernauta.

“Agua/nieve, la combinación variable que cambia con el capricho del viento teje una cortina huidiza tras la ventana del dormitorio. A veces se percibe algo blanquecina y luego desaparece, licuada por una ráfaga de viento de poniente. Al norte, las cumbres de la sierra que acogen una estación de comunicaciones, lucen un delicado bordado que, desde la distancia, parece tejido con el polvo nevado de esas alturas, mas permanente.

Enciendo una cerilla, prendo el quemador de la cocina de la vieja casa campesina que nos acoge y caliento agua en una cazuela para asearme. Aunque en el interior de la casa, atemperado por la estufa de gas y la leña que arde en la chimenea, la temperatura es de dieciocho grados, el gélido paisaje que se adivina a través de la ventana y las ráfagas de viento del norte que golpean los oídos con su estruendosa presencia intermitente, aumentan la percepción del frío en este día de abril que, en realidad, solo es desapacible.

Ayer cayó un granizo ligero, mezclado con lluvia. El hielo era tan pequeño que rebotaba en el suelo del porche siguiendo una trayectoria de parábola antes de deshacerse. A pesar de su aspecto diminuto, esos proyectiles gélidos tenían la potencia suficiente para desbaratar los incipientes frutos del almendro. Cuando cesó la perturbación, docenas de pequeñas almendras que apenas despuntaban, quedaron desparramadas en el suelo.

Hoy hemos visitado la aldea, siempre desierta. Para nuestra sorpresa, hemos visto una docena de vehículos estacionados en sus cuatro calles. Han restaurado la iglesia y el humo de un par de chimeneas indica que hay presencia humana en esta desolación, pero no hemos visto ni un alma por la calle.

La vieja escuela, ahora usada ocasionalmente como alojamiento rural debe estar habitada, pues su chimenea está activa, pero no se oye ni se ve a nadie. Hay un par de bicicletas colgadas de unos ganchos en la pared del porche. Ningún otro signo de vida. En la casa donde se escuchaba hace semanas el rugido del motor de una excavadora, no hay nadie, pero se aprecia un suelo de cemento nuevo sobre el terreno explanado.

Junto a la pequeña iglesia que ha sido restaurada, a la que se le ha añadido un porche, hay una explanada, en el límite hasta donde se extienden las últimas casas de la aldea. Desde allí se ven mas cercanas las alturas de la sierra donde están instaladas las antenas del centro de comunicaciones. La cumbre, que parecía un bordado blanco desde la ventana del dormitorio, se ve ahora cubierta con un manto mas compacto.

El agua nieve que nos ha caído encima al caminar hacia la aldea, parece mas fría y compacta en aquellas alturas. La mano con la que he llenado y transportado una botella de agua del cercano manantial, se me ha quedado gélida. Ya de vuelta a la casa, la he sumergido en agua templada para poder escribir con ella.

Ahora, el fuego de la chimenea proyecta el calor de sus brasas escarlata sobre la cocina, donde gira la válvula de una olla rápida, dejando escapar un discreto silbido. Interrumpo estas líneas para añadir a la olla las patatas que completan los ingredientes de lo que en mi pueblo llamamos el puchero.

Me he despertado a las cuatro de la tarde, en el silencio de la radio muda, después de una duermevela en el sillón que sirve para transitar por la lenta digestión del cocido, y el vidrio de la puerta está velado por los vapores de la cocina. Entre el dibujo de las veladuras pegadas al cristal asoman las ramas del almendro movidas por el viento de la tarde que suena por el hueco de la chimenea. Cuando cesa, permite escuchar el delicado crepitar de la madera en llamas.

El tiempo de la tarde transcurre con una dulzura silenciosa, pero no solitaria. En la sala contigua mi mujer lee una novela histórica de Matilde Asensi, “Iacobus”, que transcurre en la azarosa época en la que el papa Juan XXII temía por su seguridad y su vida, después de haber pasado por la hoguera a los templarios, en un momento convulso del siglo XIV.

Compartimos la bucólica soledad elegida de la casa de la sierra y aunque no hablamos todo el rato, nos sabemos próximos, y esa proximidad nos hace sentir bien. He renunciado por un rato a la lectura de un libro de cuentos de Cortázar, después de terminar “La isla a mediodía” y antes de comenzar “Instrucciones para John Howell” , y me dejo envolver en el cálido ejercicio de la escritura, junto a la chimenea encendida, mientras la tarde desapacible confirma los augurios de los metereólogos.

Fijo mi atención en las brasas calientes que, con su atracción hipnótica, me mueven a pensar que casi todo en esta vida forma parte de un orden, algo desordenado; el tiempo meteorológico y sus augures, las gentes que se quedan en sus casas, en las ciudades, y quienes siguen su impulso viajero ajenos a las condiciones adversas del clima. Todos, ínfimas porciones individuales de ese orden universal desordenado en el que transcurren los mas variados sucesos, en el mínimo instante en el que mi atención ha quedado capturada por las llamas.

Ahora, sin embargo, en esta dulce hora de la tarde, vivo en mi propio mundo de leña incandescente.
A la puerta de la casa hay un camino que conduce a otro mundo de ovejas, de leche fermentada, de cabras y de vino, de memoria y olvido. El camino va a dar a la aldea donde ya nadie vive. La hemos visitado esta mañana, ya lo he contado. Sus signos de vida, el humo de las chimeneas, los coches estacionados, son solo imágenes. Ilusiones de la percepción. No hay que dejarse llevar por esa realidad sugerida, porque en esa aldea, me lo han asegurado, ya no vive nadie.”

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 14-04-09.

jueves, 9 de abril de 2009

EL CONDÓN

Desde que el Papa metió la pata en su visita pastoral a África, a juicio de las numerosas ONG que allí realizan una labor altruista para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, el Sida en particular, además de otras muchas actividades de proyección solidaria, muchas han sido las voces que han dado público conocimiento de sus argumentos sobre el uso del condón.

Hoy he reconocido una mas, la de un viejo conocido que ya fue motivo de una página del Blog, cuyo nombre daré al final de la entrada, por aquello de mantener suspenso el ánimo del lector. Hace años que no uso condón, desde que dejé de ser promiscuo, lo que no quiere decir que no la meta de vez en cuando fuera del tiesto, pero en un entorno de relaciones poco promiscuas.

Cuando mi mujer estaba en edad fértil, y ya teníamos dos hijos, usábamos condón, pero la prueba de que ese procedimiento de anti concepción y de prevención de enfermedades de transmisión venérea no es seguro al cien por cien, se llama Jordi y cumplió treinta y dos años el otro día, tiene diez menos que su hermana mayor, y a el le da igual, supongo, que usáramos o no condón, aunque esté felizmente presente en el mundo porque se rompió.

Que un procedimiento no sea seguro al cien por cien, no es motivo para abandonarlo, pues la vida, en general, no es segura al cien por cien, en ninguna de sus manifestaciones, sobre todo para los habitantes de los países donde conviven hermosos paisajes y gente rica, –no se olvide que en todas partes la hay-- con la extrema miseria.

Ese contexto de extrema miseria y extensión imparable de la pandemia del Sida es, creo yo, el que motivó las numerosas críticas a la posición de la Iglesia, en la voz de Benedicto XVI, según la cual el uso del condón no contribuye a resolver la contención de esa enfermedad, sino que la agrava.

En ese argumento subyace un elemental silogismo, impropio de un personaje como Ratzinger. El uso del condón lleva a una mayor promiscuidad, y esa mayor promiscuidad lleva a mas Sida.
La misma argumentación, adobada con otros matices, es la que emplea el comunicador ocasional
a quien voy a contestar.

El artículo que voy a comentar es a su vez “Una respuesta para Dawkins” como reza su título. Dice el articulista que el cuestionamiento del uso del preservativo es un tabú social. Dawkins subrayó en la intervención que da pie al artículo, la necesidad de que la gente piense por si misma y a eso se agarra el comunicador papista en su alegato contra ese supuesto tabú.

¿Sobre que base se puede decir que los condones agravan el problema del Sida? , se pregunta Dawkins. Estos son los argumentos del papista.
“En las relaciones sexuales humanas, hay una dimensión personal que no se ve simplemente observada objetivamente desde fuera. Para descubrirla hay que pensar por uno mismo.”

Conviene precisar que, en cualquier relación humana, se trate de la sexualidad o de la explotación o la desigualdad, sucede lo mismo.

Con un enfoque estrecho y limitado por su planteamiento confesional de la sexualidad, el articulista afirma que “ en las relaciones entre los dos sexos la persona engendrada es fruto del amor y la entrega del hombre y la mujer que se aman mutuamente”

Esta manía de unir sexualidad y procreación, tan excluyente, parece indicar que no puede haber
amor y entrega del hombre y la mujer, si no hay procreación de por medio. Implica negar el placer, tan humano, al margen de la procreación. Al definir la sexualidad sobre la pareja hombre, mujer, excluye todas las demás formas sociales de la sexualidad que están bien presentes entre nosotros, las familias monoparentales, las relaciones homosexuales o lésbicas, la cada vez mas amplia variedad que la diversidad humana inventa, desde los tiempos de la Grecia clásica.

Esa separación tajante que niega el placer si no hay procreación, nos condena, por ejemplo, a quienes aún sentimos el impulso humano del placer, a las mujeres que ya no están en edad fértil, a los varones añosos que aun podemos procrear, pero no podríamos estar presentes para ver crecer a nuestros hijos, al ostracismo sexual, puesto que si el placer va ligado a la procreación, en ausencia de esa finalidad esencial, millones de personas que se encuentran en esa etapa declinante de la vida carecerían de soporte ético para disfrutarlo.

La sexualidad es procreación, pero es mucho mas que eso. Y los meapilas como el articulista cuyo nombre desvelaré al final, asocian el placer, una experiencia tan humana como el dolor o el sufrimiento, al pecado, al vicio, un concepto represor, como han demostrado Erich From, y un montón de psicólogos mas que han reflexionado sobre los motores de la libertad humana, uno de los cuales es despojarse de las represiones que los modelos autoritarios, entre ellos el de la Iglesia católica, han tratado de imponer en todo tiempo y en todo lugar.

En una cosa coincido con el Papa y con su turiferario. No me parece que la promiscuidad extrema
sea algo favorable para el desarrollo humano. Mas bien parece el síntoma de un desequilibrio, de una limitación, de la incapacidad para establecer relaciones completas y relativamente –nada dura eternamente-- duraderas.

El espacio de la sexualidad, desde una perspectiva agnóstica, podría ser un lugar ideal donde el amor entre dos, o mas, seres humanos, cualquiera que sea su preferencia por una u otra modalidad de compañero sexual, se exprese mediante una dimensión personal, al margen de cualquier convención, sin ningún sentimiento de culpa.

El placer sexual, tan humano, tiene cabida en el seno de esa relación, y no excluye, si es el caso, la procreación, pero debe poder expresarse al margen de esa finalidad, se use, o no se use condón.

Tomás Baviera, y con esto termino, firma el artículo al que me estoy refiriendo. En ese texto incluye dos argumentos que me sorprenden sobre manera. Uno, tomado de Dawkins, y que Baviera hace suyo, subraya la necesidad de que “la gente piense por si misma”, que piense libremente. Afirma, además, que “no creo que contribuya a una sana convivencia caer en un insulto personal”

Este señor, dirige un colegio mayor del Opus, y es el mismo que se dirigió a “los que piensan libremente”, que el llamaba librepensadores, en otro artículo con el título “¿Y si fueran tontos” y me inspiró una contundente respuesta en la página “La Fotosíntesis” que fue la mas visitada del Blog durante el mes de Enero.

A estos sujetos hay que contestarles. No hay que dejar que influyan impunemente en los demás con sus ideas retrógradas Y desde luego hay que saber que colegio dirigen, para no enviar allí a las personas que queremos. Ya lo saben, Colegio Mayor Alameda. Heliópolis.

LOHENGRIN. (CIBERLOHENGRIN.COM) 9-04-09.

miércoles, 8 de abril de 2009

PESO POLÍTICO

He bajado al Maravillas y había una muchedumbre que impedía acercarse a la barra. Mi sorpresa por la inusual afluencia de clientes se ha transformado en seguida en estupefacción, al ver salir de la cocina a una fila de nazarenos, todos vestidos de morado, con los capirotes puestos. Entre los aplausos de los presentes han salido del bar, y alguno, para corresponder a los saludos, se ha descubierto y lo he reconocido.

Era uno de los chicos que se dedican al top manta. Alguien me ha aclarado que los han contratado para acompañar los pasos de la Semana Santa del Grao, pero no de costaleros, .como en Melilla, sino de figurantes, porque, al parecer, una epidemia de apostasía consecuencia del rechazo que suscita García Gasco con su manía de devolver a la Iglesia a los tiempos medievales, está reduciendo la parroquia.

Con el bar mas tranquilo, me he dedicado a la lectura de las noticias del día, y he visto la expresión “peso político” repetida en las primeras veinte páginas del diario.Se refería, claro, esa expresión, al peso político del nuevo/viejo gobierno de Zapatero. ¿Que es eso de peso político? ¿Es que pesan a las ministras y ministros, como hacían con el Aga Khan? ¿Comparan la cifra resultante con la de gobiernos anteriores y si estos pesan mas, de ahí se deduce el titular?

He visto la foto en primera de las nuevas ministras y ministros. Sus figuras, las de las ministras, responden, en general, a las tipologías de las tallas femeninas diábolo y campana. Del tipo cilíndrico, como Rita Barberá, no he visto. Al parecer, los sinsabores de la política en tiempos de crisis afectan mas a las socialistas que a la oposición, y ese sinvivir por las próximas citas electorales las mantiene mas en línea.

Como el estudio antropométrico de las tallas no se extendió a los varones, ignoro si por falta de fondos, o por algún prejuicio de género, nada puedo decir de la figura de los nuevos y viejos ministros, pero, en general, puedo sugerir algunas ideas para esa clasificación. Perfil globo, para los que tienen un abdomen considerable, como el despedido Bernat Soria, Cabezón, para los que necesitan una talla de sombrero holgada, como es el caso del también despedido ministro de cultura.
Observo que, entre los nuevos, no hay obesos, tal vez por la misma razón apuntada para las ministras.

Si no hay obesos, ni obesas, sigo sin entender lo del peso político que se atribuye al nuevo gobierno.
Después de leer cuidadosamente todos los titulares, pies de foto, contenidos de artículos, columnas y comentarios de opinión que hoy se dedican a este asunto en la prensa local de Heliópolis, concluyo que esa expresión se refiere a que todos los ministros son miembros del PSOE, alguno muy destacado, como Chaves, su presidente.

Es decir, mientras en otros gobiernos europeos se incorporan personalidades independientes de prestigio y políticos de la oposición, lo que parece bastante coherente, pues si se propone a todos los ciudadanos un esfuerzo común para luchar contra la crisis, es lógico que en los gobiernos esté representada la pluralidad social, aquí, el partido gobernante, que representa solo a una parte de la ciudadanía, se erige en salvador de todos nosotros, no sabemos si para salvarnos, o para salvarse el.

Algunos comentaristas, muy sagaces, argumentan que este nuevo gobierno unipartidista responde a la necesidad de corregir el error de Zapatero al armar su gobierno anterior, que no ha brillado por su eficacia, y a la propia debilidad política de Zapatero, inducida por las circunstancias adversas que acompañan esta legislatura, por lo que al rodearse de personalidades carismáticas del partido, trata de enderezar la fragilidad de su carisma.

En mi opinión, las circunstancias exigen lo que en tiempos se llamaba un “gobierno de salvación nacional”, una combinación que concentre los esfuerzos de gobierno, oposición, regionalistas e independientes, con un fuerte contenido técnico especializado en los principales asuntos que afligen a una buena parte de la ciudadanía. Pero como, en el fondo, no tengo ni puta idea de política, no encuentro argumentos sólidos a favor o en contra de la solución que se ha dado al configurar un nuevo gobierno para la crisis.

En consecuencia, haré como el árabe aquel, que se sentaba a la puerta de su casa para ver pasar el cadáver de su enemigo. Yo no tengo enemigos, creo, me limito a ver pasar la vida. El tiempo acaba por solucionar todas las dudas. Lo que hoy parece un error, puede revelarse un éxito, y al contrario, todo depende de como evolucionen las circunstancias que rodean una determinada elección entre distintas alternativas.

Sinceramente, por lo que me concierne, espero que los buenos deseos de quienes cargan sobre sus hombros los sinsabores de la política en tiempos de crisis, se traduzcan en una realidad productiva para el conjunto de la ciudadanía. En todo caso, la cortesía exige un plazo de gracia de cien días, antes de evaluar los primeros resultados de un gobierno entrante. Tengo dudas de si la oposición y ciertos directores de periódico tendrán la paciencia de esperar. Yo no prometo nada.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 8-04-09.

martes, 7 de abril de 2009

CLASE MEDIA

Está cayendo un diluvio de mucho cuidado. En lugar de salir al cine, voy a dedicar la tarde a la reflexión en voz alta sobre un asunto que ha llamado mi atención esta mañana, mientras leía en el Maravillas una columna de Alberto Moncada, Presidente de Sociólogos sin fronteras. Moncada habla de las clases medias y deja entrever su preocupación por si la deriva de la crisis económica lleva a esos segmentos de la sociedad a favorecer sistemas autoritarios, como ya sucedió en el pasado en la Alemania de la República de Weimar.

Empezaré por el principio. Otras veces empiezo por el final, como en la página Marismas del Sur, pero el asunto de hoy, la clase media, exige un enfoque mas analítico que literario.¿Que es eso de la clase media? A primera vista, parece un espacio social que se atribuye a quienes no son lo bastante ricos, ni lo bastante pobres, sin embargo, el propio Moncada se incluye entre los pobres, con lo que la cosa se complica.

El estudio de las relaciones económicas de producción condujo a Marx a una descripción de la sociedad de su tiempo en un escenario de clases antagónicas, la clase proletaria, que nada tenía, salvo sus manos para trabajar, la clase burguesa, propietaria de los medios de producción, y supongo que en el medio estarían los pequeños propietarios, los campesinos con algo de tierra, los tenderos, leguleyos y demás, esos que, andando el tiempo, fueron el caldo de cultivo del que bebió la Alemania nazi, y que parecen preocupar al sociólogo citado.

Aún no tengo claro que es lo que se puede entender hoy por clase media. Mi viejo Espasa, con sus lomos doloridos por tanta consulta, tal vez pueda arrojar algo de luz. “Clase Social. Cada una de las categorías en que se considera dividida la sociedad por razones de profesión o posición económica.”
Ya me voy aclarando. De acuerdo con esta definición, Moncada sería, por su profesión, clase media, pero por su posicionamiento político podría calificarse, tal vez, de desclasado, alguien que niega pertenecer a su clase social, por defender a los mas débiles que pertenecen a otra, sin que se le pueda considerar del todo integrado en una u otra. En cierta medida, un outsider, alguien que se posiciona en la periferia del sistema, o de la clase que le es propia.

Pero no personalicemos, vamos al núcleo del asunto. “Clase obrera. Nombre que recibe el conjunto de los obreros.” Joder, con el Espasa, que laconismo. “Clase Media. Categoría social que, con arreglo a sus posibilidades económicas, principalmente, se hallaba entre los nobles y ricos y la de quienes vivían del jornal o salario, clase proletaria. Estaba constituida por quienes ejercían profesiones liberales, comerciantes, pequeños rentistas (…) con el aumento del nivel de vida de la clase asalariada, el incremento creciente del factor económico en la vida social (…) la clase media va perdiendo significación”

En 1.964, Herbert Marcuse publica “El Hombre Unidimensional” y su temprana intuición de la sociedad de consumo anticipa, treinta años antes de que viviéramos plenamente esa realidad en España, un nuevo tipo de sociedad donde ya no es la condición del hombre, su quehacer de obrero o profesional, de agricultor o pequeño comerciante, su pertenencia a una u otra “clase social” y las relaciones entre esas clases lo que determina la dirección de esa sociedad, que es una dirección única, no alterada, ni cuestionada por sus miembros, cualquiera que sea el lugar que les corresponda en ella con arreglo a la vieja división marxiana, y que está conducida por el conglomerado financiero y empresarial que hemos dado en llamar sistema.

La preocupación de Moncada por la deriva de las clases medias que podría favorecer sistemas autoritarios a causa de la profundidad de la crisis que ha hecho saltar por los aires el modelo consumista, se sustenta, creo yo, en un análisis de Marx que, quien lo diría, está de plena actualidad,
“El infraconsumo de las clases obreras traerá la ruina de la economía capitalista, porque elimina la mano de obra y crea el ejército(..) del paro”

Pero ni el mundo actual es la República de Weimar, aunque su grado de autoritarismo emboscado en los sistemas de democracia formal ya es considerable, ni las clases sociales se comportan como entonces. A mi me parece que una de las consecuencias mas probables de la crisis actual y de su eventual desenlace, es que el conglomerado financiero y empresarial del que Obama es, en cierta medida, portavoz y garante, aunque haga gestos de autoridad sobre ellos, no va a permitir la ruina de “su” capitalismo, es decir, que van a exportar a terceros países las consecuencias de la crisis, para tratar de mantener un cierto nivel de estabilidad en las economías occidentales.

En consecuencia, es posible que sea en esos países donde aparezca inestabilidad, devaluaciones monetarias y conflictos sociales agudos .En ese sentido, es previsible que todas las organizaciones que añaden al enunciado que las nombra la expresión “sin fronteras”, tengan mas trabajo allí del que sería deseable. Por el momento, con la información disponible, yo lo veo así.

Para terminar, hablando de clases, ya expliqué en la página ARISTÓCRATAS, porqué me considero un aristócrata, nada de clase media. Mi abuelo era tipógrafo. Sabía leer. Pertenecía a una élite social, la de los proletarios que sabían leer, que estaban informados. Mi padre fue estibador, toda su vida, también sabía leer. Personifico la tercera generación de trabajadores ilustrados. Ahora que lo pienso, después de la reflexión hecha a costa del sociólogo Moncada, me reconozco, no como aristócrata, sino como un desclasado. El hecho de haber cursado estudios universitarios me ha convertido en un desclasado, alguien que está en la periferia del sistema o de una clase social, sin que conserve todos los atributos que le relacionan con sus orígenes.

Es el precio que se paga cuando se opta por el conocimiento como un medio de progreso humano.
Por cierto, cuantas mas personas se apunten al conocimiento, a la información, al pensamiento libre y crítico, todos estaremos en mejores condiciones de enfrentarnos a las amenazas totalitarias, se deriven o no de una situación de crisis económica. Es una opinión.

LOHENGRIN. (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-04-09.

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