domingo, 2 de octubre de 2011

EL OCASO DE LOS DIOSES

En toda mi larga y errática experiencia de comprador ocasional de periódicos dominicales jamás había sentido, como hoy, que mis dos Euros hubieran sido tan bien invertidos, con tal satisfacción obtenida en su lectura, que ensombrece cualquier otro destino alternativo de las dos últimas monedas que me quedaban del presupuesto semanal, ajustado.

El responsable de tal placer lector es Amadeu Fabregat quien hoy, en un artículo de solo dos columnas en la quinta de 'Levante', 'EL OCASO DE LOS DIOSES', da una soberbia lección de escritura literaria, pues, a pesar de que está situado junto a dos de los mas grandes, Millás y Vallés, emerge con la belleza neoclásica de su estilo como una escultura de las que habitan los tejados de Madrid.
(...)

Fabregat se apoya en la Física, en la Historia, en la Economía financiera, en la cama de Marilyn, en la memoria de Proust, en Twitter, en Gran Hermano, en la Opera, la Metafísica, Dios, y en la contemporaneidad mas candente de la política, para lograr una construcción literaria que presenta la precisión de un trabajo de bordadora, la coherencia de un discurso de los de antes, cuando la gente aprendía dialéctica en las revueltas universitarias, pero, sobre todo, es una lección magistral de escritura que conduce inevitablemente a un dilema, abandonar la escritura, o seguir, intentando aprender de Fabregat.

He leído otras veces a Fabregat, que no se prodiga mucho, creo que solo los domingos y fiestas de guardar, aunque no estoy seguro, porque ya he confesado lo errático de mi afición a los periódicos comprados y pagados de mi propio bolsillo, pero nunca había sentido que su escritura brillara con esta intensidad. Ignoro si la altura que exhibe hoy su escritura se debe a la maduración intelectual propia de la edad, o se trata de un destello ocasional derivado del cambio estacional en el que todos estamos inmersos, aunque unos, mas que otros.

Tengo otra duda. Si ese final wagneriano, '..las llamas de la codicia y la sinrazón, preludio del apocalipsis de nuestro tiempo', esa imagen tan literaria, no estará relacionada, aunque sea de un modo inconsciente, automático, con el Ente público, con la televisión autonómica que Fabregat dirigió en otro tiempo, y de la que ahora sus nuevos patrones preparan un final apocalíptico.

Si algún usuario del Blog, después de comprar el 'Levante' de hoy, que es lo que se debe hacer antes de opinar, comparte mis dudas, le agradeceré que lo haga saber por la vía de los comentarios. De nada.

En fin. El Ocaso de los Dioses.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 2-10-11.

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